Se muestran los artículos pertenecientes a Junio de 2007.
Resumen
- 03/06/2007 18:17 - La letra con sangre entra (VII) / The letter with blood enter (VII)
- 05/06/2007 22:36 - Un Falso Fu Manchú
- 07/06/2007 17:53 - Arqueólogos, hijas letales y secundarios tontos
- 19/06/2007 22:38 - La letra con sangre entra (VIII) /The Letter with Blood enter (VIII)
- 20/06/2007 22:48 - Lo mejor, para el final
- 25/06/2007 19:43 - Fu Manchú Cinema
- 26/06/2007 21:15 - La pesadilla de Nayland Smith /Nayland Smith's Nightmare
- 29/06/2007 22:25 - Un pulp de lujo
03/06/2007
La letra con sangre entra (VII) / The letter with blood enter (VII)
Cuba: el primer escalón de América.
Como antaño, las hordas bárbaras amenazan los pueblos civilizados. Si hubo una estrella en el Oriente, que trajo luz y paz al mundo, hay otra estrella de fuego, roja, y como tal destruye los vestigios de vida con sus incendiarios postulados. Destruye con su martillo y siega con su hoz la esperanza de los pueblos. La indiferencia, el liberalismo, el egoísmo, la falta de fe y caridad, sumadas a la egolatría, tendieron el puente sobre el Atlántico. ¡Ya llegó en el primer oleaje, haciendo pie en América, el primer escalón fraticida! Es la materia en evolución y los valores trascendentes en decadencia. América padece del mal del “visionario”, del hombre providencial, del creador de principios al cual debieran someterse los pueblos con débil mansedumbre… a esto le llaman democracia…
(De Guerra Revolucionaria y comunismo, volumen 4, por Alan Yotuel, Ed. Mandrágora, Buenos Aires, 1961, página 37. Publicado originalmente en la revista La Cosa n° 25, enero de 1998.)
ENGLISH VERSION
Cuba: the first step of America
As long ago, the barbaric hordes threatens the towns civilized. If there was a star in the East that brought light and peace al world, there is another red star of fire, and as such destroys the traces of life with its incendiary ideologies. It destroys with its hammer and reaps with its sickle the hope of the people. The indifference, the liberalism, the selfishness, the lack of faith and charity, added to the egomania, had spreaded the bridge over the Atlantic. It has arrived in the first swell, getting its foot in America, the first fratricidal step! It is the matter in evolution and the trascendental values in decadence. America suffers from the evil of the "visionary", of the man of Destiny, of the creator of principles to which people should be submitted with weak mildness... this is called democracy...
(From Guerra Revolucionaria y Comunismo -Revolutionary War and communism-, volume 4, by Alan Yotuel, Ed. Mandrágora, Buenos Aires, 1961, page 37. Published originally in La Cosa magazine n° 25, January of 1998.)
05/06/2007
Un Falso Fu Manchú
El escorpión de oro (The Golden Scorpion, 1919)
Autor: Sax Rohmer
Colección: Serie Amarilla n°160
Edita: Tor, BuenosAires, 1956
Esta es una novela de Fu Manchú sin Fu Manchú.
No, no estoy escribiendo una tontería. Esta novela tiene una relación circunstancial con el ciclo de Fu Manchú. Por un lado, los malos son parte de la Si Fan, la organización internacional descrita en Los Misterios de la Si Fan. Por otro lado, el propio doctor aparece en un papel menor, casi un cameo, sin ser nombrado pero siendo claramente descrito en un par de páginas. Finalmente, se reconoce de manera indirecta en otro momento del relato los choques entre Fu Manchú y sir Dennos Nayland Smith.
Pero en realidad, el doctor no aparece nunca, ni tampoco su rival. A cambio tenemos al detective francés Gastón Max, la versión Suréte de Nayland Smith (aunque un poco menos xenófobo, eso sí) enfrentándose a otro científico chino malvado: Fo HI, alias "El Escorpión".
Fo Hi ha heredado el cargo de Fu manchú. En el medio tenemos al doctor Stuart, nuestro simil doctor Petrie, enamorado de la simil Karameneh, Miska, esclava de Fo Hi. La principal diferencia es que (a diferencia del irreprochable Fu Manchú) Fo Hi está alzadísimo con Miska... que además es adorada en silencio por su sirviente (y también miembro de la Si Fan) Chunda Lal. Con lo cual tenemos un melodrama servido en bandeja.
Reconozco que, en lo referido a momentos bizarros, esta novela es genial. Desde le misterioso comienzo hasta la increíble autoinmolación final de Fo Hi (que no pienso contarles para que no pierda la gracia la lectura del libro si lo llegan a conseguir) el relato está repleto de una imaginería fascinadora. Tal vez, sabiendo que tenía segundones quep odían ser desechados, Rohmer pudo despacharse a gusto con momentos dignos del mejor folletín de terror y misterio.
Lo cierto es que El Escorpión de Oro es una de mis novelas favoritas de Rohmer, porque están todos los ingredientes interesantes de las novelas de Fu manchú (excepto el propio doctor, claro está) y ninguno de sus ingredientes aburridos.
07/06/2007
Arqueólogos, hijas letales y secundarios tontos
La Máscara de Fú Manchú (The Mask of Fu Manchú, 1932)
Autor: Sax Rohmer
Colección: Serie Amarilla n°156
Edita: Tor, Buenos Aires, 1956
Tras más de una década sin tocarlo, Sax Rohmer retomó en los años treinta las historias del doctor Fu Manchú al publicar La Hija de Fu Manchú (Daugther of Fu Manchú, 1931), novela que lamentablemente no he podido obtener. En ella se presentaba a Fah-Lo-See, la seductora, inteligente e intrigante hija del doctor Fu Manchú, que se convirtió en un personaje particularmente interesante debido a la ambigua relación con su padre. Fah-Lo-See compartía la adhesión paterna a los principios de la Si-Fan, pero además evidenciaba tener una agenda propia que difería y a veces entraba ne conflicto con la de su progenitor. Además, y a diferencia del doctor, sus intereses persdonales podían hacerle salvar rivales, como efectivamente pasaba cuando se trataba de Shan Greville.
Greville era el ayudante de Sir Lionel Barton, el egocéntrico e impulsivo arqueólogo que ya había aparecido como personaje secundario en las primeras novelas del doctor. Tanto en La Hija… como en esta novela (una secuela en toda la regla de la anterior), Barton , Greville y su novia Rima (sobrina además de Sir Lionel) eran los protagonistas absolutos, relevando al doctor Petrie, Karameneh y en cierta medida la propio Nayland Smith.
(Nota al margen: Al leer esta novela, uno se pregunta qué le habrá visto Fah-lo-See a Shan Greville para encapricharse con él. Shan es de lejos el personaje principal más soso y blando de todos los que aparecen en las novelas que leí de Fu Manchú, un gil apuesto con cero habilidad. Tanto que el propio doctor se lo dice en la cara en un momento.)
Yendo específicamente a esta novela, todo empieza con el conflictivo descubrimiento que sir Lionel hace de la tumba del Profeta Velado, fundador de una misteriosa secta que parece estar por todo Medio Oriente, lista para alzarse cuando ocurra la resurrección de su líder espiritual... que es justo lo que Fu Manchú pretende hacer creer. Peor para eos, necesita la máscara y demás artefactos sagrados que sir Lionel sacó del a tumba (y que se quiere llevar a Londres directamente de contrabando, pasándose por el culo toda premisa científica y la ley, convirtiéndose directamente en un ladrón de tumbas). De aquí en adelante, la novela se convierte en una sucesión de de intentos de Fu Manchú para robar las reliquias, intentos impedidos por sir Lionel o por Nayland Smith.
Eso sí, la novela compensa con la originalidad de los intentos de Fu Manchú y con dos o tres momentos impactantes.
Probablemente con un personaje más interesante que Shan Greville esta novela sería impresionante. Tal como está es apenas una delas mejoresy más fluídas de las que leí del doctor.
19/06/2007
La letra con sangre entra (VIII) /The Letter with Blood enter (VIII)
"Una de las primeras cosas a que debe dedicar el discípulo todos sus cuidados es a colocarse en una situación de serenidad de alma y espíritu indispensables para le buen éxito. Lo primero que se necesita es poner le cuerpo físico en condiciones de ser un buen vehículo y emisor de influencia, con lo cual se tiene adelantado mucho para la consecución de aquella. Para ellos practicaremos un régimen de alimentación, del que se excluyan las bebidas alcohólicas y los excitantes de todo género.
El desiderátum sería llegar a un régimen exclusivamente vegetariano, pero si esto no es posible, convendrá, al menos, que algún alimento procedente del reino vegetal forme parte de las comidas practicadas durante el día. (...).
Convendrá que las horas dedicadas la sueño sean las suficientes y necesarias (...).
En una palabra: debemos considerar que así como una joya apreciada por su valor es guardada en un estuche apropiado, el cuerpo físico debe acondicionarse debidamente a la misión que vamos a encomendarle(...).
Tiene aquí buena aplicación el aforismo MENS SANA IN CORPORE SANO."
(Del libro Hipnotismo del dr. William Cardwel, Ed. Caymi, Buenos Aires, 1958. Publicado originalmente en la revista La Cosa n° 26 , febrero de 1998 ).
ENGLISH VERSION
"One of the first things to that the disciple should dedicate all his cares is to put himself in a situation of the serenity of the soul and the spirit indispensable for his success. The first thing that’s needed is to put his physical body in condition to be a good vehicle and transmitter of the influence, with which has advanced a lot for the attainment of that. For them we will practice a diet, one that excludes the alcoholic beverages and the stimulants of every kind.
The ideal state would be to arrive at an exclusively vegetarian state, but if this is not possible, we will agree, at less, that some vegetal food forms part of the eating of the day(...).
It will be better that the hours dedicated to sleep will be the sufficient and necessary (...).
In a word: we should consider that as well as a jewel appreciated by their value is kept in an appropriate case, the physical body should be conditioned properly to the mission that we are going to entrust him (...).
Here is valid the application of the aphorism MENS HEALTHY IN CORPORE HEALTHY."
(Fomr the book Hypnotism of the Dr. William Cardwel, Ed. Caymi, Buenos Aires, 1958. Published originally in the magazine La Cosa n° 26, February of 1998).
20/06/2007
Lo mejor, para el final
LA NOVIA DE FU MANCHU (Bride of Fu Manchu, 1933)
Autor: Sax Rohmer.
Colección: Club del Misterio n°51
Edita: Bruguera, Barcelona, 1982.
Esta es la última novela que reseñaremos de Fu Manchú, si bien no es la última escrita por Rohmer. ¿La razón? Simplemente que no he hallado más novelas por el momento. Pero, como cierre, esta novela es genial, con mucho la mejor de todas las reseñadas hasta el momento.
Todo comienza con una misteriosa enfermedad que aparece en la Riviera francesa. Según el doctor Petrie la enfermedad es una cruza mutante de la enfermedad del sueño y la peste. Una creación totalmente antinatural, vamos. Y si eso no es una pista para quien haya leído novelas de Fu Manchú, no sé que pueda serlo.
Desgraciadamente el propio Petrie cae víctima de la enfermedad y entre su amigo Nayland Smith y el doctor Alan Sterling (joven médico norteamericano) deben resolver el misterio de la enfermedad... lo que los lleva a enfrentarse con el responsable de ésta, que sospecho que ya saben quién es a estas alturas.
Hay varios puntos fuertes en esta historia. En primer lugar, al fin conocemos exactamente cómo es por adentro la organización de Fu Manchú. Que es, en una palabra, impresionante. Aparte el doctor se manda un discurso sobre su papel en la situación mundial del momento que nos deja patidifusos (en síntesis, si le hacemos casos, la Gran Depresión fue obra suya). Alan Sterling, el narrador de esta historia, es un tipo que, por una vez, tiene tantos cojones como Nayland Smith y tanto cerebro como Petrie. Por una vez, Nayland Smith logra atrapar a Fu Manchú (algo que por supuesto no es permanente). Y, para finalizar, la joven que es la novia del título (e interés romántico de Sterling) resulta ser… no, es no se cuenta. Lo único que digo es que al fin se explica la manía del doctor por tener a Karameneh siempre dentor de su esfera de influencia.
Le recomiendo esta novela para arrancar con Fu Manchu (aparte es relativamente fácil de hallar): tiene todas las ventajas y ninguno de losp untos flojos de otras novelas.
Ojalá hallara las siguientes para poder seguir...
25/06/2007
Fu Manchú Cinema
Este artículo que escribió vuestro humilde blogmaster se publicó originalmente en la revista La Cosa, allá a finales de la década pasada. En años en que la Internet recién empezaba, había mucha menos info sobre el doctor Fu Manchú en el cine para hallar. Así que, si bien la información sigue siendo vigente, hay material que falta o que está incompleto. Diría igualmente que el ciclo de películas anglosajonas sonoras de Fu Manchú está bastante bien cubierto. Sean indulgentes y comprendan el contexto en que se hizo.
Si quieren saber un poco más de más películas protagonizadas por el buen doctor, no duden en ir aquí.
PELIGRO AMARIYO
Por Roberto Barreiro

Cuando en 1912 el irlandés Arthur Saxfield Ward (1883 ¬1959) comenzó a escribir bajo el seudónimo de Sax Rohmer, lo hizo para ganar más plata que la que su trabajo como historiador especializado en magia y brujería le daba. Especialista en temas del Lejano Oriente, le pareció obvio trabajar con esa exótica temática para escribir en la narrativa popular.
El colonialismo europeo comenzaba a sentir las primeras grietas de su dominio absoluto del mundo. Sobre todo era el Extremo Oriente el lugar que más asustaba a los colonialistas. Japón estaba en crecimiento y modernización acelerada, en la India un ti pito llamado Gandhl comienza a predicar la resistencia pacífica contra Gran Bretaña y una China que acaba de aniquilar su milenario Imperio y es un caos de facciones políticas luchando una contra otra.
La raza amarilla tiene una civilización antiquísima y diferente de la occidental. De la desconfianza surgió el temor: ¿acaso la Unión Soviética no nació en un país más asiático que europeo? De desconfiar a temer a los orientales había un sólo paso, resumido en la frase "el peligro amarillo".y Sax Rohmer sería el que le pondría rostro a este arquetipo, inventando al genial y depravado Doctor Fu Manchú.

Durante trece novelas a partir de El Misterio del Doctor Fu Manchú (The Mistery of Dr. Fu Manchu), Rohmer desarrollaría a este diabólico genio criminal y su organización secreta, creando complicados planes para dominar al mundo. Oponiéndosele siempre estaba Sir Dennis Nayland Smith, de la policía británica y su Watson particular,el Dr. Petrie, quienes lograban derrotarlo tras sufrir mil y unas trampas exóticas, ataques de thugs, flores envenenadas, intentos de seducción de damas dragón ¬empezando por la propia hija de Fu Manchú, que se lo quería voltear al doctorcito como fuese- y torturas horrendas. El éxito dela serie fue total y Fu Manchú sería el modelo por el que se cortarían durante mucho tiempo a los genios criminales de la cultura popular, desde Ming, el Despiadado al Doctor No, pasando por La Gala... digo Garra.

Era obvio que un personaje así de exitoso iba a llamar la atención de Hollywood. Así fue que la Paramount compró los derechos para hacer tres films de Fu Manchú. El actor que loiba a interpretar no era chino, ni siquiera oriental (algo que sería una marca de fábrica en todas las películas sobre el personaje, siempre interpretado por caucásicos maquillados). Se trataba de Warner Oland, un sueco que alcanzaría la fama posteriormente haciendo de otro amarillo, el detective hawaiano Charlle Chan.

Este primer film fue El Misterioso Doctor Fu Manchú (The Mysterious Dr. Fu Manchú, 29), dirigido por Rowland V. Lee, que contaba como el doctor juraba venganza contra los "diablos extranjeros" que mataron a su familia durante la Revuelta Boxer de 1905.
Sus motivos eran diferentes a los del Fu Manchú literario que, hacía lo que hacía para libertar a China del caos y la decadencia. Algo típico de Hollywood: la política complica las ventas. Con el tiempo adoptaba una hija (Jean Arthur) a la que hipnotizaba -no fuera que no lo quisiera- y desarrollaba un plan para dominar al mundo hasta que Sir Nayland Smith (O.P. Heggie) lo detenía y su hija se enamoraba del doctor Petrie.
Fu Manchú parecía morir al final... para escapar de su ataúd al inicio del siguiente film, El Retorno de Fu Manchú (The Return of Fu Manchu, 30), también dirigida por Lee. Esta vez buscaba venganza contra la familia del Dr. Petrie, novio de su hija adoptiva, como un calabrés molesto porque la nena se le casaba con un gallego. Nayland Smith (otra vez O.P. Heggie) lo detenía. Dos curiosidades: por un lado, hay una versión en idioma alemán de este film, con el mismo guión (similar al Drácula, que tuvo versión española) y decorados; por otro, uno de los actores del film fue Neil Hamilton, alias el comisionado Fierro de la serie Batman de los años 60 (sí, la de Adam West).
A ninguno de los dos films le fue mal, pero tampoco rompieron taquillas.

El tercer film de la serie, La Hija del Dragón (Daughter of the Dragon, 31), dirigido por Lloyd Corrigan, tendría varios cambios. En primer lugar, Fu Manchú (Oland por tercera y última vez) muere al comienzo del film, herido de bala. Será su hija, la princesa Ling Moy -nada que ver con la hija de Fu Manchúque en las novelas se llamaba Fah Lo See- quien, jurando ante su padre moribundo, llevará a cabo su venganza.

Lo interesante es que la hija era interpretada por Anna May Wong, una de las pocas estrellas asiáticas del Hollywood de la época. Y no sólo eso, sino que uno de los que se opondrían a sus planes era un detective chino personificado por la única estrella masculina oriental que Hollywood tenía, el japonés Sessue Hayakawa. ¡Y el tipo encima está enamorado de la villana, pero debe detenerla! Una rareza muy interesante que no anduvo lo suficientemente bien para que la Paramount hiciera más films del personaje.

Pero lo que dejaba Paramount lo tomó la MGM, que hicieron la mejor película del personaje, La Máscara de Fu Manchú (The Mask of Fu Manchu, 32), realizada por Charles Brabin. Warner Oland no estaba más (se había muerto en la tercera, ¿recuerdan?).

Pero el reemplazo fue aún mejor: prestado por la Universal, Boris Karloff (de pie) se ponía el traje de mandarín y achinaba los ojos.

La película respetaba el tono de las novelas de Fu Manchú, con sus trampas sádicas, como la de una balanza que se desequilibraba progresivamente y terminaba arrojando a quien estaba sobre ella a un foso con cocodrilos. Pociones exóticas, una droga que dejará al héroe enamorado perpetuamente de Fah Lo See. Máquinas mortales, un rayo electrónico. Y un plan maquiavélico que necesita de la máscara, con la que enterraron a Genghis Khan, para destruir a la raza blanca y dominar el mundo.

Karloff está bárbaro, Mirna Loy es la seductora hija de Fu Manchú y los decorados son muy imaginativos.
En resumen, la peli es entretenidísima. Okey, todos los chinos son malos, pero de eso siempre se trató Fu Manchú, ¿no?

Desgraciadamente The Mask... no fue un éxito y el maquiavélico doctor no volvería al celuloide hasta 1940, con el serial Drums of Fu Manchú (40), de Willlam Witney y John English.

En quince episodios el doctor -interpretado por Henry Brandon- se enfrentaba con Nayland Smith (William Royle) en el Barrio Chino de Los Ángeles.
El serial de Republic era, como acostumbraba esa compañía, ágil y pleno de acción en todos sus episodios. Y el doctor se escapaba al final, en vez de morir aparentemente.

Fu Manchú no volvería a las pantallas por quince años... y sería en la pantalla chica en vez del cine. Con la serie The Adventures of Fu Manchu. ¿Suena ridículo, no? Bueno, todavía no vieron al que hacía del doctor: Glen Gordon (actor desconocido como pocos) recordaba tanto a Fu Manchú como Darío Vittori a un gallego.
Aparentemente, la serie no estaba tan mal, pero no atrajo al público y se canceló tras una temporada.

Se necesitarían diez años y el éxito de los films de Bond, James Bond para que alguien se interesase en hacer más películas de Fu Manchú.
Ese alguien sería Harry Alan Towers, un productor inglés decidido a sacar adelante su compañía cinematográfica. Towers adquirió los derechos cinematográficos de las trece novelas originales, de la viuda de Sax Rohmer, y contrató a Christopher Lee para que interpretara al villano. Lo curioso fue que, luego de comprar los derechos, Towers no se basó en ninguna de ellas para sus films.

Tuvieron todos guiones originales, que resultaron demasiado similares entre sí: el buen doctor se dedicaba a capturar científicos para crear un arma mortal con la que conquistaría el mundo, hasta que Nayland Smith y sus ayudantes lo derrotaban. Como dijo Christopher Lee -que se leyó todas las novelas como parte de la investigación de su personaje- hubiera sido mejor adaptar las novelas, que tenían lo mismo que los guiones originales y eran menos repetitivas en sus argumentos.

El primer film de esta serie, The Face of Fu Manchu (65), fue dirigido por Don Sharp, y era un producto de buena factura que podía haber sido un correcto competidor de las aventuras "bondescas". Sólo que el público no estuvo enfervorizado con el film, al que le fue medianamente bien.

De allí en adelante, las secuelas empezarían a decaer en calidad: The Brides of Fu Manchu (66), del mismo director, seguía siendo una buena aventura, pero ya empezaba a notarse la baja en la calidad en la tercera entrada, The Vengeance of Fu Manchu (67), esta vez realizada por Jeremy Summers. y todavía venía lo peor: al caerse el dinero prometido por un productor extranjero, Towers tuvo que buscar un director barato. Y lo encontró: Jesús Franco. El que haya visto alguno de sus films, sabe a que atenerse, barato es; bueno y bonito, no. Una lágrima vea.
Kiss of Death (68) y The Castle of Fu Manchu (68) son divertidas de ver, estando medio en pedo a las tres de la matina un sábado a la noche, para cagarse de risa y con el fast forward a todo vapor, pero nada más. Es lógico que luego de este ignominioso final, no haya habido más pelis de Towers de Fu Manchú.

El último film sobre este gran villano pretendía ser una comedia, la última que terminó Peter Sellers antes de morir. El título: The Fiendish Plot of Dr. Fu Manchu (80). Lo mejor que se puede decir de ella es que mejor no comentarla, que para reirse es mejor ver uno de los films de Franco. Una decadencia, mire.
Por ahora el peligro amarillo está en el limbo cinematográfico. Esperemos que alguien se acuerde de él y que el mundo vuelva a escuchar pronto del Dr. Fu Manchú.
Dios es argentino, Fu Manchú gallego

Si bien hay dos film mudos con nuestra amenaza amarilla (The Mistery of Dr. Fu Manchu, en 1924, y The Further Mysteries of Dr. Fu Manchu, en 1924), el malvado científico no se convirtió en figura de culto hasta la aparición del cine sonoro. Para mediados de los años treinta su nombre ya era conocido en todo el mundo y las copias empezaron a aparecer alrededor del planeta...
Las relaciones entre China y España no son un gran tema de discusión. Pero si de Villanos Orientales (marca registrada) se trata... iHostias!
En 1946 el director Ramón Barreiro realizó una versión muy galaica de la clásica historia de Fu contra los detectives: El título del film fue El Otro Fu-Manchú, y en el papel titular estaba el españolísimo Manuel Requena.
España pisó una vez más al mito (y esta vez literalmente) cuando el deforme realizador Jesús Franco se hizo cargo de la serie a fines de los años 60. Franco (el rey del zoom, un tipo que filma un largometraje en cuatro días) terminó de hundir al doctor y a su protagonista, Christopher Lee.
En estos últimos tiempos otro hijo de la madre patria amenaza con hacerse cargo del personaje. Alex de la Iglesia, el visionario director de El Dia de la Bestia (96), empieza a filmar en octubre una nueva película acerca del oriental. Con producción de Andrés Vicente Gomez y unos ocho millones de dólares de presupuesto, la próxima The Fiendish Plot 01 Dr. Fu Manchú puede ser una obra maestra. O no, pero nos vamos a divertir de puta madre. ¡Coño! ¡Coñazo!
No tan chinos
Si la idea de un occidental haciendo de chino o japonés te suena ridícula, fijate bien algunos de los actos de racismo más imbéciles que nos dio el cine:
-Warner Oland, sueco, hizo de Fu Manchú (chino) y Charlie Chan (hawaiano)
-Boris Karloff, inglés (con ascendencia hindú),hizo de Fu Manchú y Mr. Wong (chinos)
-Christopher Lee, inglés, hizo de Fu Manchú (chino)
-Peter Lorre, húngaro, hizo de Mr. Moto Uaponés)
-Bela Lugosi, húngaro, hizo de Mr. Wong (chino),
-y como si fuera poco, en la película de Daniel Tinayre Kuma Ching (69), el malvado chino es interpretado por… ¡Juan Verdaguer!
26/06/2007
La pesadilla de Nayland Smith /Nayland Smith's Nightmare
29/06/2007
Un pulp de lujo
EL PITON BLANCO (White Phyton, 1933)
Autor: Mark Channing
Colección: Biblioteca Oro n°42
Edita: Molino, Buenos aires, 1939.
Colin Gray, agente del Servicio Secreto británico, debe partir para el Tibet para evitar una rebelión orquestada por un guerrero mongol que puede hacer que fuerzas foráneas controlen ese país. Para logarlo debe meterse en una intriga interna entre grupos lamaístas y entrar a un mundo subterráneo de criaturas semi humanas. Que por supuesto son gobernados por una fabulosamente hermosa mujer, su diosa viviente, cónyuge del Pitón Blanco. Que espera que Gray cumpla la profecía y se convierta en su consorte. Y que no acepta un no como respuesta. Ni que el tipo ande obsesionado con una aviadora británica que justo se cayó ahí.
Mark Channing era (de acuerdo a información que conseguí en el invaluable Foro de los Pulps) un escritor inglés de la década del treinta que escribió varios libros de aventuras ambientadas en lugares exóticos, como el Tibet. Si sirve de muestra esta historia, sus argumentos no eran lo que se dice coherentes pero sí estaban plenos de esos momentos pulp que a todos los que leemos nos gustan. Tenemos una malvada sexy, sacerdotes contrahechos física y mentalmente, criaturas desconocidas por el hombre escondiéndose en las cavernas, asombrosos poderes de la mente, escenas orgiásticas, uso de drogas, tesoros ocultos, asesinatos rituales, reptiles gigantes y una explosión que termina con todo. Todo eso enmarcado en una tapa de obvias connotaciones sexuales (sino me creen, mírenla: una chica desnuda y un palo largo y cabezón que la apunta… Una tapa con la sutileza de un gancho al hígado). ¿A quién le importa, tras todo eso, una historia creíble?
Respecto al coeficiente "peligro amarillo" de la ecuación, la sensación es que Channing sabía poco de los lamas. Que son vistos como una suerte de adoradores del demonio, poderosos pero entre incomprensibles para el ser humano normal-occidental (si son buenos) a decididamente malévolos (si son villanos). Tienen calaveras como decoración religiosa y no adoran a dioses estrambóticos pero sedientos de sangre. O algo así. Eso de que son mas buenos que Lassie (imagen recurrente que nos dan obras como Horizontes Perdidos, Siete Días en el Tibet y que continuamente nos mete en la cabeza el actual Dalai Lama exiliado) para Channing es una falsedad redomada. Astutos tal vez; pacificos, mi abuela. Más bien se parecen los villanos de Indiana Jones y el Templo de la Perdición.
En fin, que es un paseo de esos por lugares exóticos de aventuras. No será un Salgari pero, no está nada mal. Ojalá encuentre otras historias de este muchacho...









